Desde el próximo jueves 26 al 29 de julio la quinta edición de la feria gastronómica Raíces 2018 apertura sus puertas con 24 nuevas huecas de distintos sectores. Hoy iniciamos su presentación con algunas que bautizan con particulares nombres a sus platos y locales.

AQUÍ ESTÁ EL COLORADO

«El tsunami arrasa con todo y lleva todo lo que vendemos»
En sus inicios, Jorge el Colorado Macías y su esposa, Alexandra Rodríguez, vendían encebollado en un fogón con carbón y en el balde de una camioneta, en la Kennedy.

Recorrían por esa ciudadela del norte y los clientes los seguían. Así nació el nombre Aquí está el Colorado, que desde hace un año abrió un local en una esquina de la calle Eleodoro Arboleda.

Macías dice que esta es su oportunidad para dar a conocer el tsunami que lleva ingredientes frescos en el encebollado, guatita, cazuela, camarón, concha y curtido de pescado. “Arrasa con todo, con todo lo que se ofrece”, cita el oriundo de Santa Ana (Manabí). A eso, su esposa añade “todo es bueno desde la punta del pescado hasta el rabito del camarón”.

Auguran unos 2 mil platillos en la Feria Raíces.

MAMÁ ADITA

“Odontólogos ofrecen grandes empanadas junto a consultorio”
Durante una tertulia familiar, a los odontólogos David y su padre Raúl Michalón les pareció jocoso escuchar la manera en que la hija de una amiga de ambos, de nombre Adita, llamaba a su progenitora.

Decidieron poner su negocio y bautizarlos con el nombre de Mamá Adita. Allí venden empanadas de verde que las ofrecen rellenas con carne, pollo, queso, camarón y cangrejo.

Para la feria presentarán las de camarón y cangrejo y además una empanada de trigo llamada pizza. Estos bocados se sirven con café gratuito y las repeticiones que guste el cliente, señala David, quien da clases en una universidad y tiene un consultorio junto al pequeño local.

“Crujiente y placentera van a querer repetirla. La gente se pega 3 y 4”, dice David, quien tiene un nuevo socio.

LEVANTA MUERTO

“La idea es que le dé energía para todo el día, lo despierta”
En un jarrón de 550 mililitros se mezclan los sabores del plato de cebiche levanta muerto, que consiste en la mezcla de pescado, camarón, pulpo, concha y el calamar bañados en un extracto concentrado que va acompañado con limón, sal, pimientos y más ingredientes.

“Es una explosión de sabor sin igual, ni tan agrio ni ácido encontramos el punto medio, la idea es que quite el chuchaqui, te dé energías para todo el día”, dice Fernando Real, dueño del local Levanta muerto, quien anhelaba estar en Raíces.

Él hace cinco años dejó su oficio de visitador médico y con su esposa Isabel, contadora, decidieron innovar con su negocio con el cebiche en jarrón.

Esperan vender 7 mil jarrones con su plato estrella que, además, irá al concurso Raíces 2018 con el risotto de mariscos y camarones apanados. Los clientes pueden pedir el jarrón dividido en dos porciones.

PICA RICO

«Al probar este tigrillo quedan encantados, no es grasoso»
Con la sazón que aprendió de su madre con quien llegó a Guayaquil a los cinco años, Miriam Pincay, oriunda de Jipijapa, espera que su especialidad el tigrillo conquiste a los visitantes de la feria Raíces 2018.

Ella abrió el local de comida Pica Rico en alusión a su preparación especial de ají, hace siete años. Este año será su primera vez en Raíces 2018, y espera dar a conocer sus desayunos y platos que ofrece durante el día.

Su especialidad es el tigrillo, que se hace con una base de refrito hecho de cebolla, un toque de mantequilla y achiote, que luego se mezcla con verde majado, queso, una pizca de pimienta, sal al gusto y chicharrón.

En una esquina del tradicional barrio Garay, la madre de tres hijos se instaló, tras trabajar en almacenes de ropa y desear ser independiente.

Con su equipo de cuatro compañeras, que en sus jornadas pasan ajetreadas en la atención de clientes, planea aumentar el personal al doble, para ir “con todo” y atender por lo menos mil pedidos al día.

“Lo mío es casero. No es grasoso, es cremoso, al probarlo ustedes quedan encantados”, señala Pincay a la expectativa de ser reconocida por su tigrillo, que cuesta $2,50.

LA AUTÉNTICA

“Una tradición de abuelos a nietos que resbala con todo”
La costumbre de sus abuelos de compartir la tradicional chicha resbaladera durante reuniones familiares en Chilintomo (Los Ríos) motivó a Javier Poveda y su madre, Margarita Espinoza, a abrir un local en El Oro entre las avs. Machala y Quito.

Ahora, su local tiene siete meses de aperturado y ambos con su primera participación en Raíces 2018 esperan que su bebida conquiste a los visitantes de la cita gastronómica.

Todos los días desde antes de las 10:00, ambos preparan la bebida fría hecha a base de arroz, especias como canela, clavo de olor y leche, cuenta Margarita, quien atiende durante el día el negocio ya que su hijo labora en una empresa como ingeniero en Sistema Administrativos.

Para la feria ven con expectativa que la clientela pueda conocer más sobre su bebida que se comercializa en dos envases, desde $ 0,50 (10 onzas) y $ 1 el de 12 onzas.

“Resbala con todo, con cake, galleta, como le plazca”, dice Margarita quien vende unos 30 vasos diarios y en la feria en el Centro de Convenciones espera vender 800 al día.

DON PATACÓN

«El manileño es un bolón con maní, una mezcla de sabores»
El bolón, huevo, sal prieta, maní y el aguacate son una mixtura de sabores espectacular para Carlos Intriago, propietario de Don Patacón, local ubicado en el centro porteño, que estará por primera vez en la feria gastronómica Raíces 2018.

El empresario dedicado a la industria farmacéutica investigó qué productos se consumen más en la Costa y quiso dar su toque original con una mezcla que guste. Así, abrió un local en La Atarazana hace dos años y ya que el espacio quedó corto se cambió al centro porteño.

Así, nació el manileño que es un bolón de queso o mixto (con chicharrón) bañado en crema de maní, salprieta y las salchichas y aguacate.

“Es una especie de llapingacho, pero con bolón, es con maní la mixtura de sabores es espectacular”, señala el ingeniero de 32 años.

Su local, que, además, ofrece platos típicos y almuerzos, lo mantiene decorado con imágenes del Guayaquil turístico, el barrio Las Peñas, así busca reafirmar la identidad local.

Redacción Diario El Universo